De entre todos los estrenos de la temporada de otoño, y en espera de revisar el piloto de American Horror Story, el mejor arranque hasta el momento ha sido el de Homeland. El estreno batió récord en su primera emisión en la cadena de cable Showtime -1,1 millones de espectadores- , está basado en la serie israelí Prisoners of war y nos ofrece una trama de lucha antiterrorista, traición y desencuentros sentimentales de lo más atractiva.

Las escenas iniciales nos muestran a Carrie, una agente de la CIA, que se encuentra realizando una operación en Irak y  recibe por parte de un prisionero el ‘soplo’ de que uno de los soldados americanos detenidos por los iraquíes ha cambiado de bando y ahora, trabaja para Al Qaeda. Cuando el ejército americano libera a un compatriota -el Sargento Brody-,  que llevaba 8 años desaparecido en la zona,  Carrie sospecha inmediatamente que el nuevo héroe es el traidor.  Para poder demostrarlo,  instala sin autorización cámaras y micrófonos por toda su casa para captar cualquier tipo de contacto que pudiera tener con los terroristas. La agente le observa día y noche a lo La vida de los otros  y se nos desvela como un tanto obsesiva con su trabajo.

Por otra parte, la llegada triunfal del soldado liberado a casa no es una fiesta. Su hijo apenas le conoce, su hija es el arquetipo de adolescente rebelde y su mujer, parece que ha encontrado quien le caliente la cama en su larga ausencia, aunque suene tópico: su mejor amigo.

El piloto obligadamente tuvo que hacer las presentaciones pero resultó muy interesante y tuvo ritmo y suspense ofreciendo flashbacks e indicios de si el sargento Nicholas Brody es quien parece ser. Los protagonistas estuvieron brillantes, tanto Claire Danes -a la que tenía poca fe  tras tontunas como Romeo + Julieta y La joya de la familia- como Damian Lewis,  que repite uniforme tras Band of brothers. Como secundarios recuperamos para la pequeña pantalla a Mandy Patinkin y Morena Baccarin.

La serie es de calidad como no puede ser menos, viniendo de la cadena que emite Dexter. Te gustará si te gustó 24 y te interesan las conspiranoias militares. El piloto lo dirige Michael Cuesta que además es el productor ejecutivo y ha estado tras la cámara de mis series favoritas: True Blood, A dos metros bajo tierra y el mencionado Dexter.

La única pega que le puedo poner es que hay que confiar en los escritores porque, a priori, no parece que la trama dé para más de una lograda miniserie o una única temporada.

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