La segunda temporada de Downton Abbey ha arrancado en la cadena británica ITV con cuatro premios Emmy bajo el brazo y más de 9 millones de espectadores. Vistos los primeros tres capítulos de este folletín ‘chic’ en el que los enredos amorosos y las luchas por el poder se combinan de forma magistral, puedo decir que la serie no ha bajado el listón de calidad ni los guiones han perdido ápice de interés. Recapitulemos cómo quedó la cosa y perdón de antemano por la extensión pero en esta serie hay más personajes y tramas que en La colmena.

Resumen de la primera temporada

La primera temporada arrancó con el hundimiento del Titanic, que cambió la regalada existencia de los habitantes de Downton Abbey. En el barco, fallece el heredero de la fortuna familiar, y comienza la búsqueda del sucesor, ya que en la época las mujeres no pueden heredar y los Crawley -actuales propietarios- sólo tienen hijas. Por ello, la mansión y todas las propiedades pasarán a manos de Matthew, un primo lejano al que pretenden casar con Mary, la mayor de las vástagas, con poco éxito, ya que esta relación tendrá idas y venidas sin llegar a fructificar en la primera temporada.

Matthew,  un plebeyo abogado, viene con una madre incorporada:  Isobel Crowley, una mujer moderna que hace cosas tan revolucionarias como trabajar de enfermera  y que chocará con la manera de ‘hozar’ de los Crawley. Por otra parte, Mary tiene un desliz con un diplomático y su honor queda mancillado, por lo que en Londres no se la rifan y urge casarla, bien convenciendo a Matthew o a cualquiera que pase por allí. Para coordinar la operación ‘Casemos a la niña’ contarán con la mordaz e inconmensurable Violet Crawley, Condesa viuda de Grantham y lo más lejano a una abuelita entrañable. La otra Condesa de Grantham, Cora,  pierde el hijo que esperaba tras un accidente provocado por la señorita O’Brien, su  ¿fiel? doncella y la mala malísima de la serie.

En la parte de los abnegados sirvientes, al que parece que ha mirado un tuerto es a John Bates. El ayuda de cámara del Conde, y sin duda, uno de los personajes más carismáticos de la serie, pasó la primera temporada intentando demostrar que es un leal servidor a pesar de las trampas que le ponen el resto de los envidiosos criados. Desenmascarados los auténticos cupables se enamora de Anna Smith, una de las criadas, pero no puede formalizar la relación porque guarda un secreto. Bueno, el caso es que ya está casado con Vera Bates, una ladrona por la que fue él mismo a la cárcel y cuyas ansias de dinero parecen no tener fin.

Resumen de los tres primeros capítulos de la segunda temporada

La segunda temporada se inicia con otro acontecimiento histórico, el arranque de la Primera Guerra Mundial. Varios de los varones de la serie se alistan como Matthew y Thomas -uno de los lacayos al que habían pillado robando-. Por otra parte, a otros no les quieren para el servicio como al indignado Conde de Grantham.

La guerra cambia Downton Abbey, tanto arriba como abajo. Cada vez son más escasas las fastuosas cenas pero la maquinaria para casar a Lady Mary continúa. Matthew viene de visita con sorpresa, se ha prometido con Lavinia Swire, cosa que disgusta a todas las féminas de la mansión por lo que empezarán a husmear en su pasado para desprestigiarla y evitar la futura boda.

Las malcriadas nobles de Downton Abbey, comenzarán a darse cuenta de que hay vida más allá de sus enaguas y se involucrarán en la ayuda a las víctimas del conflicto. Me refiero a Lady Edith y Lady Sibyl, las dos hermanas pequeñas, porque Mary, aún con la que está cayendo, sigue con sus cuitas amorosas como si nada pasase a su alrededor.  La angustiada soltera, despechada ante el compromiso de Matthew se saca de la manga a un pretendiente de la edad de su padre, Richard Carlisle, que en el pasado estuvo relacionado con la prometida de Matthew.

Aunque los criados más veteranos siguen a pesar del conflicto bélico preocupados en que los señores encuentren brillante la plata, sus vidas también se verán afectadas por la guerra. El rijoso Thomas se autolesiona en el campo de batalla para poder regresar a casa y seguir orquestando con la señorita O’ Brien planes maléficos. El joven William consigue alistarse desobedeciendo a su padre y, antes de partir, se compromete con Daisy, la niña-cocinera que acepta por no dejarle ir al frente de bajona y porque le obliga su jefa, la señorita Partmore.

La madre del señor Bates ha fallecido y con el dinero que hereda inicia los trámites del divorcio de Vera. Le  pide en matrimonio a Anna, pero su mujer le extorsiona para conseguir el dinero de la herencia y le amenaza con contar a la prensa el lío de la inefable Lady Mary con el hijo del diplomático, lo que arruinaría la reputación de la familia. Bates, entre ser feliz o que los Crawley no se lleven un sofoco, elige lo segundo y abandona Downton Abbey, vuelve con su ex y  deja a Anna hecha un trapo.

A instancias de la madre de MatthewIsobel–  la mansión de Downton Abbey se convierte en un gigantesco hospital -sólo para oficiales- y la lucha por manejar el cotarro le enfrentará con Cora y con los criados. Mientras, Lady Mary sigue suspirando por las esquinas porque probablemente ni se ha dado cuenta de los cambios,  y sus hermanas, participarán activamente en devolver los ánimos a la tropa.

La segunda temporada en Antena 3

La segunda parte de Downton Abbey, que tendrá ocho capítulos, ha sido también adquirida por Antena 3 para su estreno en España. Está anunciada para este otoño aunque aún no han concretado la fecha exacta. La primera temporada, que repone Nova -los sábados a las 22 de la noche-,  tuvo gran éxito en nuestro país con más del 17% de share y más de 3 millones de espectadores.

Downton Abbey continuará con una tercera temporada, ambientada tras el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial y recreará  los años 20.

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