Una de las sorpresas agradables de este verano, amén de Wilfred, ha sido esta extraña serie de FOX concebida para ser vista en Internet, TV o móviles. ¿Hasta dónde serías capaz de llegar por conseguir lo que deseas? es la premisa de The booth at the end -algo así como ‘el reservado al fondo’- que consta de diez capítulos de 10 minutos cada uno, con lo cual te la puedes ventilar de una sentada y si la empiezas, probablemente lo harás.

Con una producción ínfima y un inquietante argumento que recuerda a La tienda de Stephen King, The booth at the end se desarrolla en un típico ‘diner’  americano -aquí un Peggy Sue–  donde su cliente más fiel se dedica a recibir gente que necesita cosas para cambiar su vida o la de sus allegados. Así, por la mesa del señor X pasa un padre cuyo hijo está enfermo, una monja que quiere volver a escuchar a Dios o una adolescente que quiere ser más guapa, entre un grupo variopinto de pedigüeños. Pero nada es gratis en esta vida y el misterioso personaje insta a estos desesperados a hacer algo a cambio que, en principio, poco tiene que ver con su deseo: robar un banco, quedarse embarazada, proteger a una niña, poner una bomba, etc.

Los diez capítulos muestran únicamente las conversaciones entre los que piden y el enigmático ¿filántropo?, donde van contándole los progresos -o no- que hacen en las misiones encomendadas. La acción te la tendrás que imaginar, así que The booth at the end es la experiencia audiovisual más cercana a leer un libro. Con estas premisas por delante, las tramas de los personajes se van relacionando y componen un todo con moraleja incluida. Podríamos decir que es como In treatment pero con un diabólico y retorcido  terapeuta sentado al sillón.

El guión es obra del novelista Cristopher Kubasik , dirige -pero tampoco se mata-  Jessica Landaw y la protagoniza Xander Berkeley, un ubícuo actor visto en más de 80 películas e infinidad de series de TV. Entre los peculiares ‘clientes’ podemos encontrar a Matt Boren, el amigo que sólo recita tópicos en la despedida de soltero de Marshall en How I Meet Your Mother, el de ‘te casaste, la cagaste’. La monja abocada al desenfreno para cumplir su trato es la propia mujer de Berkeley, con tantas producciones televisivas a sus espaldas como él, Sarah Clarke.

Si te interesa puedes ver la serie íntegra en castelllano  en este enlace.

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