Este anuncio de batamantas no hay por dónde cogerlo. Una multitud de personas ataviadas con la confortable prenda disfrutan de su adquisición con una alegría tal que si te los cruzas piensas que estás en un remake de La invasión de los ladrones de cuerpos. Con este atuendo realizan numerosas actividades: jugar al futbolín, comer palomitas, tejer una bufanda, etc.

En este anuncio descubrimos varias cosas: que la Macarena se puede bailar embutido en este ‘must have’ invernal con gran soltura. Primera sorpresa, porque así a primera vista no da la impresión de que dé lugar a gran libertad de movimientos, ¡craso error! incluso se puede ejercitar el hula hop. Y además, que pueden llevarla tanto las parejas recién casadas, los niños, las mascotas de tamaño medio, los  abuelitos e incluso los adolescentes góticos para los que se ha creado un cobertor especial estampado con calaveras -min.0’23-. Las revelaciones de este spot no quedan ahí: además la batamanta rompe moldes y sale a la calle para asistir, por ejemplo, a eventos deportivos o conciertos al aire libre, aunque más bien parece que están en las gradas de un frenopático. ¡El que viste batamanta, su mal espanta!

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