Aunque no muy fiel al espíritu original de la obra de Conan Doyle, hay que reconocer que la versión gamberra de las aventuras de Sherlock Holmes de Guy Ritchie era muy entretenida, convirtiendo al sesudo y misántropo detective en un héroe de acción desmelenado. Ya que recaudó más de 500 millones de dólares era previsible que rodaran una inevitable secuela. En diciembre llegará a las pantallas norteamericanas: Sherlock Holmes 2: Juego de sombras donde Holmes y Watson irán en pos  de Moriarty –Jared Harris– con la ayuda de uno de mis actores favoritos, Stephen Fry , que interpreta al riguroso hermano del famoso detective.

Gran parte del éxito de esta- probablemente- trilogía la tiene la dinámica realización de Ritchie y los dos rostros protagonistas: Robert Downey Jr. y Jude Law. Por lo que podemos ver en el trailer, la película tendrá bocatas de nudillos a gogó, bellas damas apuradas -y en apuros- y una insólita imagen de Robert travestido en plan damisela victoriana. Una guisa de la que no me imagino a mi admirado Benedict Cumberbatch, el Sherlock de la BBC.

Reseñar además que Ritchie ha declarado algo muy prometedor respecto a la nueva entrega y con lo que coincido plenamente:

A diferencia de los demás géneros literarios, el del misterio siempre genera mucha audencia; nunca pasa de moda. Siempre ha funcionado y siempre funcionará. Estas novelas de misterio han evolucionado hoy en día hasta series como CSI, que han abarcado de una forma general el género del misterio. Puedes crear una serie llena de médicos forenses, pero un asesino en serie siempre llama la atención del público; éste es el secreto por el cual Dexter ha tenido tanto éxito y alcanzado récord de audiencia. Creo que es una de las mejores series que se han creado, una mezcla en la que el asesino es policía y criminal al mismo tiempo. Pienso incluir elementos de Dexter y True Blood en mi película, los cuales la harán mucho más interesante para el público.

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