Con How I met your mother,  a partir de ahora HIMYM , me pasa algo extraño. Me parece ñoña, me río, me parece un coñazo, me emociono. La ví en televisión en capítulos sueltos pero me la dejaron y me ví varias temporadas casi del tirón. La contradicción no termina aquí, con los personajes me pasa igual:  Ted es como si Carrie Bradshaw hubiera cambiado los Manolo Blahnik por botas rojas de cowboy,  pero me siento plenamente identificada con él cuando se pone pedante y su amigos le repudian.  Lily me parece una tocapelotas profesional sin carisma ninguno pero me encanta cuando es perversa e interfiere en las vidas de los demás. Marshall para mí es un grado más que sopazas, es un tonto a las tres, un boy scout gigante, pero cuando murió su padre me dieron ganas de acostarle y darle  un Cola Cao caliente. Robin es una petarda que va de moderna y es tan clásica como todas pero es muy divertida cuando se pone golfa y empatizo con ella con sus meteduras de pata de provinciana. Con el que no dudo, es con Barney, que aunque en esta sexta temporada ha estado menos ácido que en anteriores, es para mí, el alma mater de esta serie que amo y aborrezco a partes iguales.

Aunque HIMYM se mira en exceso el ombligo, la fórmula funciona y el final de la sexta temporada nos ha dejado en un ‘ay’. ¿Cómo??? ¿que Barney se casa? ¿quién es la afortunada?, ¿Robin? ¿ Nora? . Lily embarazada. ¿Nos espera toda una séptima temporada con Lily quejándose de los tobillos, de las naúseas y de que le es complicado practicar el Kamasutra con la barriga?

Sabemos que Ted conoce a la puñetera madre de sus hijos en la boda de Barney pero este es un tema que, francamente querida, me importa un bledo. Las subidas y bajadas de ‘estrotestosterona’ de Mosby, su ansia por formar una familia…  como hilo conductor de la serie bien, pero probablemente la culpa de que esta sexta temporada no haya sido muy allá ha sido su bad romance con Zoey, una perro flauta de manual que, tras no poder evitar el derrumbe del Arcadian y de su relación probablemente en estos momentos esté acampada en nuestra Puerta del Sol.  La desconocida madre será eso, una desconocida que echa en falta su paraguas amarillo y, dado que la serie ha renovado por dos temporadas más, aún nos queda para ponerle cara.

De la séptima, que podría estrenarse en septiembre,  hemos podido conocer hasta el momento que no sabremos con quién se casa Stinson hasta el final pero va a tener un escarceo con Robin y  Ted, seguirá soltero, aunque se convertirá en una celebridad tras acabar el rascacielos del GNB y probablemente, sea más Carrie Bradshaw que nunca. En cualquier caso… I’ll be there for you!

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