La moda de las series británicas continúa y Misfits, aunque no se llevó el BAFTA, logró uno muy merecido para Lauren Socha, la telépata más choni de la televisión. Misfits es una extraña combinación de Física o Química y Héroes. Parte de la premisa de que un grupo de jóvenes castigados a hacer trabajos comunitarios sufren las consecuencias de una tormenta que les provoca poderes variopintos: invisibilidad, mentalismo, viajes en el tiempo, inmortalidad o el más chungo de todos -aunque muchos ya quisieran-, que todo el que te toque se quiera acostar contigo.

A pesar de conocer este argumento de antemano debo reconocer que me enganché desede el primer capítulo. El conjunto es delirante a ratos pero muy divertido y entretenido. Un pasatiempo de estética algo cutre pero muy british en el que puedes dejar a tus neuronas dormitar. Las dos primeras temporadas nos contaron cómo esta pandilla de ‘mataos’ descubre y padece sus nuevas habilidades mientras beben, se drogan y fornican a mansalva. Es aparentemente políticamente incorrecta y deslenguada –  la palabra lefa aparece más de cien veces – pero, como dictan las Asociaciones de Espectadores, el mensaje final es que follar y colocarse es malo.

La segunda temporada nos dejó con los Misfits (inadaptados) intentando recomprar sus poderes, que habían malvendido. Ellos no los saben, pero los poderes nacen de lo más profundo de sus deseos. Así, Kelly desea saber qué piensa la gente; Nathan por sus circunstancias familiares quiere ser el centro de atención; Simon siente que pasa inadvertido para el resto; Alisha es la queen night, -de ahí que al tocarla todos quieran copular con ella- y a Curtis le gustaría retroceder en el tiempo para borrar su episodio con las drogas.

La tercera temporada -que volverá en otoño con 8 capítulos- promete más bestialidades y gamberrismo aunque contará con la ausencia del que para algunos es el ‘alma máter’ de Misfits, Nathan. Como Barney Stinson para ‘How i met your mother‘ o Sheldon en ‘The big bang theory‘, muchos fans de Robert Sheehan se han manifestado en las redes sociales proclamando que si no vuelve será el final de la serie.  Discrepo, yo creo que el verdadero ‘personaje’ de Misfits es Simon y que, a pesar del evidente protagonismo de Nathan, la serie es bastante coral y con esos guiones tan bien armados y el ‘todo vale  porque esto es ciencia ficción y por ende, una chorrada como un piano’, tiene continuidad asegurada y recursos de sobra.

L@s que lloran la ausencia del guaperas podrán ver su despedida en un episodio especial que se grabará en Las Vegas y que se emitirá exclusivamente en Internet. El que viene a llenar el hueco es Joe Gilgun al que pudimos ver en ‘This is england‘.

Anuncios