District 9

A mí las pelis de extraterrestres ni fu ni fa debo reconocer, por lo que District 9 no era un estreno que esperase con gran expectación. Sorprendentemente me ha gustado mucho, pero fundamentalmente porque cuenta una historia tan universal y atemporal de exclusión y marginación que donde ves extraterrestres ves judíos, sudafricanos, aborígenes australianos, inmigrantes ilegales o fans de los trillizos Frigenti.

Neill Blomkamp, arropado convenientemente por Peter Jackson, da obligada forma de documental a un filme que si bien no es cutre, es una intencionada Serie B con referencias a La cosa del pantano, La Mosca, Alien, Enemigo mío… La envoltura de la película, las camisetas de tirantes que lucen los alienígenas en ocasiones y el ambiente chabolista podrían caer en momentos en el ridículo o en un capítulo de ‘Callejeros por otros mundos’ pero sin  saber cómo acabas empatizando y sufriendo por unas  bestias de lo menos entrañable y a los protagonistas humanos -más dancers que humans- te dan ganas de verles estallar en pedazos como una piñata.

Los efectos especiales no son especialmente brillantes, la dirección no es muy ortodoxa, los actores no son la bomba, el guión tiene lagunas pero el conjunto resuta muy entretenido y original.  Una salvedad, por momentos resulta bastante repulsiva con unas sesiones de casquería dignas del primer Jackson de Bad Taste y mucho humor e icor negro. En definitiva, muy recomendable.

Anuncios