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La infancia es el lugar donde vives el resto de tu vida decía Rosa Montero en una novela por otro lado horrorosa -creo que era La hija del Caníbal-, eso es lo que nos cuenta más o menos Dito Montiel en su debut: Memorias de Queens (A guide to recognizing your saints). 

El novel realizador encarnado en Robert Downey Jr. -la reinserción le sienta tan bien…- nos pasea por las calles del Queens de su adolescencia ochentera: malas compañías, primeros escarceos, graffitis..

El filme se narra en dos tiempos: el presente, en el que el protagonista vuelve a su barrio a convencer a su padre enfermo de que vaya al hospital y el pasado, donde Shia LaBeouf  es el joven Dito asfixiado por su barrio, las malas compañías y sobre todo por una relación con su padre a lo Tennessee Williams.

El filme convence  a medias porque no da sensación de novedad ni de contar nada nuevo. Entre los millones de cintas sobre recuerdos de infancia con adolescentes en camiseta de tirantes paseando por.. sea el Bronx, Queens, Brooklyn o Carabanchel Alto y la realización,  que ya hoy ha dejado de ser novedosa y que posee ese tufo ‘Sundance Institute’ que empieza a oler como Dinamarca en tiempos de su príncipe- no llega a entusiasmarme.

Chazz Palminteri y Dianne Weist hacen un estupendo trabajo como padres de Dito y atención a Shia Belouf, buen actor y dentro de poco, el hijo de Indiana Jones en la nueva entrega del arqueólogo.

Aviso a navegantes -o paseantes-: el guión lejos de ser una mirada nostálgica llena de buenos y amables recuerdos es bastante dramático y en el metraje no suceden muchas alegrías. Más bien, ninguna.

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