Mientras esperamos el regreso de Tim Burton con Sweeney Tod podemos recordar su primer trabajo en ‘stop-motion‘ realizado en el 82 -mientras los españolitos disfrutábamos de Naranjito-. Burton asoma sus filias comenzando por Vincent Price– aquí narrador- y los protagonistas solitarios e incomprendidos.

El corto está basado en un cuento del realizador, al estilo de los que podemos leer en La melancólica muerte de chico ostra, y se ven claras referencias a Poe. Una joyita siniestra -subtitulada- que yo por lo menos no me canso de ver.

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