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Llega hoy con visos de taquillazo, 300. Ni la he visto ni la veré pero L.A. Times dice de ella que ‘es una mezcla eficaz entre El señor de los anillos y Matrix‘. El caso es que la crítica no la ha aplaudido pero el público americano, al que no supongo ducho ni interesado en la Batalla de las Termópilas, la ha apoyado en masa. Con lo cual deduzco que el espectáculo visual está garantizado y el que quiera saber sobre Leónidas, que se compre un libro.

Y uno que llega, pero para desgracia de cinéfilos a título póstumo, es Robert Altman. Se estrena por fin El último show, cuya traducción no deja de tener sorna. El realizador de El juego de Hollywood, experto en backstages, nos muestra las bambalinas de un programa de radio de éxito y desfila por sus micros un reparto prometedor encabezado por Kevin Kline y Meryl Streep.

No hay cinéfago al que no le guste también Harvey Keitel. Pone su gesto circunspecto en El misterio de Ginostra. Este filme es una producción europea ambientada en Sicilia en tiempos de la Cosa Nostra. Pero no, Keitel no es Mr.White esta vez, es un agente del FBI que irá allí a desvelar el mencionado misterio. Aunque más enigmático y sospechoso es saber por qué este filme se estrena ahora cuando se realizó hace cinco años. Yo no digo nada que aún no la he visto.

Andie MacDowell hace doblete esta semana. Protagoniza la anterior y Tara Road. Es una adaptación de la novela homónima de Maeve Binchy. Esto quizá no dice mucho para situarse pero es la autora del libro en que se basó Círculo de amigos. Un drama en el que dos mujeres con enormes tragedias a sus espaldas intercambian sus casas. Como es de rigor, no se iba a quedar la abuela sin ir al cine.

Si no tenemos abuela pero sí vástago, la opción es Rebelión en la isla. Aunque parezca incompatible: animación alemana. Eso sí, en 3D.

Me gustan tanto las novelas de Almudena Grandes -sí, qué pasa- como detesto sus adaptaciones a la pantalla. Hoy se estrena Atlas de geografía humana y hablo de oídas pero la crítica especializada me comentaba ayer que era un coñazo (sic.).

Sólo en Madrid y Barcelona, e intuyo que si lo dejáis para el próximo fin de semana… ya no estarán, dos documentales producidos por Julio Medem.
Uno por ciento esquizofrenia huelga decir de qué va. A mí aún me colea el efecto de este desfile de enfermos contando con una sinceridad y frialdad epatante cómo sobrellevan la esquizofrenia que padecen. Como escarpias.
El segundo, ¿Qué tienes debajo del sombrero? es más amable. Cuenta la historia de una anciana sordomuda y con síndrome de Down que realiza esculturas y es una reconocida artista en California. La señora es un puntazo, lo aseguro.

Hablados y comentados de sobra en este mi humilde blog: El síndrome de Svensson y Tristram Shandy. Buen fin de semana!

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