vincentprice4.gif

Hay noticias que requieren echar un vistazo al calendario y tirar de google para ver si en algún otro país se celebra sin venir a cuento el día de los inocentes. Esta a mí me ha dejado en un camino sin retorno a los bares de copas:  Plácido Domingo y David Cronenberg harán una versión operística de La mosca.

Y tras el estupor inicial, tras buscar y contrastar como el negro de Ana Rosa Quintana, pues sí, es verídico. David Cronenberg, mente brillante y perturbada y artífice de Una historia de violencia, será el director escénico de una ópera que, con música de Howard Shore, tendrá al frente de la orquesta al mismísimo Plácido Domingo.

No sé si tirará Cronenberg de Jeff Goldblum otra vez para interpretar al protagonista al que, entre gorgorito y gorgorito, le suponemos atiborrándose de terrones de azúcar.  La carrera de Goldblum cayó en picado por este papel y cuesta creérselo ya en otro sin babas y sin mirada de insecto.

Plácido ya había dado apuntes de su buen olfato comercial cuando cantó jingles publicitarios o salió en gira con los tres tenores y esto se prevé un llenazo y un escándalo para los puristas. A mí personalmente, Domingo me encanta. Tiene una anécdota  de cuando Laurence Olivier le vió en Otelo y dijo: “Se desplaza en el escenario como todo un gran actor, además, el muy bribón, canta”.

El 1 de julio de 2008 tiene fecha de estreno esta adaptación de La Mosca a las tablas. Yo, espero que no quede como aquel Jekill y Hyde -que tuve oportunidad de ver- protagonizado por Raphael . El que sigue siendo aquél marcaba la diferencia entre estar poseído o no quitándose y poniéndose la goma del pelo, tal cual. Daba pavor, tanto como la magnífica película sobre el alado y pegajoso científico de 1958 con Vincent Price.

Anuncios