forest1.gif

En estos días previos a los Oscars no tenía un candidato claro para el premio al Mejor Actor. Sin embargo, tras ver ayer El último rey de Escocia mi apuesta y seguro ganador es Forest Whitaker. A la par que me pregunto, por qué no está nominada esta cinta a mejor película, guión, dirección artística, fotografía, catering… a todo!. Pero de esto hablaré otro día, el caso es que Whitaker está incomensurable como el dictador ugandés Idi Amin.

Tras conseguir el Globo de Oro y el Premio BAFTA, Forest parece que lo tiene ganado, veamos con quienes se mide que nunca se sabe.

  1. Leonardo DiCaprio (Diamante de sangre). El ahogado en el Titanic realiza un excelente trabajo interpretando a un soldado de fortuna en Sierra Leona. Sin embargo, como ya apunté al comentar esta cinta, en mi opinión se pasa un poco de rosca cuando se pone sanguinario. En Hollywood cae bien, es mono y la crítica le quiere. Por tanto,  es un candidato a no desestimar.
  2. Peter O’ Toole (Venus). Una gloria irlandesa que ha sido siete veces nominado al premio y siete veces destronado. La Academia compensó este ninguneo otorgándole un Oscar honorífico en 2003. Aún así ha sobrevivido, y ahora, a sus 75 años podría recoger otro por su interpretación de Maurice, un actor veterano que se enamora de una jovenzuela. Parece improbable que Lawrence de Arabia pueda con las nuevas generaciones pero no olvidemos que la mayoría de académicos son otoñales.
  3. Will Smith (En busca de la felicidad). De nuevo explota su vena dramática  con excelente resultado-Alí, le valió otra nominación- y realiza aquí la mejor interpretación de su carrera. Pero echando un vistazo a su filmografía –Hicht: especialista en ligues, Yo robot…- tampoco es decir mucho. El que otrora se fue con su tío y su tía a Bel Air, conmueve y convence como padre coraje en este drama pastelero. Podría convencer también a la Academia, las interpretaciones de secarse las lágrimas siempre han sido bien vistas.
  4. Ryan Gosling (Half Nelson). El segundo mejor colocado y apuesta indie. Interpreta a un profesor con problemas de politoxicomanía que entabla relación con una alumna que descubre sus vicios. Estaba increíble en The Believer, pero cuando le veo me viene a la cabeza ese merengue espantoso llamado El diario de Noa… y es que me pongo… mala.

PD: Rebuscando en los trabajos de Forest Whitaker recordé que salía en Smoke y me ha hecho gracia que la segunda parte del filme, ‘Blue in the face’,  se tradujo en Argentina con el poco sugerente título ‘Humos del vecino’. Queda pendiente un post sobre traducciones espantataquillas.

Anuncios