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Hay quien se pregunta cuántas ‘eses’ lleva su apellido realmente o cómo es posible que siendo cano, tenga las cejas tan negras, pero el gran misterio sobre Martin Scorsese es… ¿por qué no le han dado nunca un Oscar? Si hay suspense en la ceremonia de este año, es si esta vez se lo van a dar. Porque si lo ganará Pe o no, no tengo duda, no.

¿Es necesario agonizar y recoger la estatuilla casi de cuerpo presente? véase: Robert Altman, Blake Edwards, Laurence Olivier, Stanley Kubrick -sólo ganó en el 68 por los efectos especiales de 2001– o Greta Garbo. Por citar ejemplos sangrantes y teniendo en cuenta que Anna Paquin y Reese Witherspoon tienen uno.

Analicemos los por qué de este despiste sin importancia de los académicos:

1980. Primera nomináción. Toro salvaje, peliculón donde los haya. ¿quién se lo llevó?, Robert Redford por Gente corriente, un dramón digno de la sobremesa de Antena 3, que no tiene ni color (ni del dinero, ni de nada)

1988. A mí me gusta, pero no es de sus obras maestras, La última tentación de Cristo. Los católicos practicantes de la Academia, en la línea telefilme antes mencionada, prefirieron compensar a Barry Lewinson, por Rain Man, que si bien Dustin Hoffman hacía un papelón, es una peliculita al lado de la de Martin.

1990. Este es de traca, porque se quedó sin dos: guión y dirección. Es el año de Uno de los nuestros. Un clásico. Las cabriolas de Kevin Costner en Bailando con lobos!!!!, barrieron. Este año, no sólo se quedó con un palmo de narices Scorssese, habría que echar mano de archivo para ver las de Francis Ford Coppola y Stephen Frears, eclipsados también por el Guardaespaldas.

1993. El que tuvo mejor rival. Él competía por el guión de La edad de la inocencia y se fue a casa con la estatuilla Steven Spielberg, recuperando adeptos -y volviéndolos a perder después- con la excelente La lista de Schindler. Para más ‘inri’ el neoyorquino había rechazado en los 80 dirigir esta película, ya que como judío no se veía capacitado para hacer un buen trabajo.

2002. Gangs of New york, se repite la historia. Roman Polanski con otra trama de la época nazi, El pianista, se lleva el gato al agua. Almodóvar competía con Hable con ella.

2004. Para mí uno de los que perdió con más justicia. Es el año de la soporífera El aviador, su biografía de Howard Hughes. Evidentemente, nada que ver con Million Dollar Baby, que a Clint Eastwood le alegró el día y las vitrinas.

2007. El jinete pálido puede volver a pasarle por encima. Clint Eastwood compite con  Cartas desde Iwo Jima, en el otro extremo del ring, Infiltrados. Y con alguna posibilidad, Alejandro González Iñárritu por Babel y con ninguna Stephen FrearsThe Queen– y, al menos que les dé por ponerse patrioteros, con menos que ninguna Paul GreengrassUnited 93-. 

Aunque le han dado el Globo de Oro y el premio del Sindicato de directores… yo, no me fiaría y él, estoy segura de que se fía menos.

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