masextrano1.gif

El viernes aseveraba que esta película no pinta mal, rectifico, que nadie se llame a engaño, es una boutade de magnas dimensiones. Y decía que no pintaba mal porque salen Dustin Hoffamn y Emma Thompson. Piqué también porque el argumento me parecía en la línea de los de Charlie Kaufman y dirigía el de Monster’s Ball. Cuán engañada estaba, no quise reparar en que la presencia de Will Ferrell me estaba diciendo: noooo, nooo… recuerda mis anteriores trabajosss… -excepto Melinda y Melinda, claro-.

El caso es que este bufoncillo deplorable interpreta a un tipo gris hasta la naúsea que un día descubre que su vida está siendo narrada por una voz en off.  Unos minutos más adelante, descubre que es un personaje de una novela y que la escritora le quiere matar -coño, y yo!-. El filme trata principalmente de las crisis existenciales y creativas y de cómo sin hacer cola en Ikea podemos redecorar nuestra vida.

Aunque el argumento es muy interesante, el guión decae en picado, carece de gracia  y deriva de la reflexión profunda al sueño profundo. A esto contribuye un Ferrell  en estado de desgracia -al que no puedo dejar de imaginar vestido de elfo– manteniendo un romance imposible como pocos con Maggie Gyllenhaal -otrora musa indie-. Pero como para gustos los condones de sabores, esta es mi opinión, si no os gusta… hay otras:

Mientras la película viaja a una especie de oscuramente divertida ansiedad existencial, también encuentra hueco para la fantasía romántica o la elevación sentimental.” (A.O. Scott: The New York Times)
—————————————-
“Una delicia de principio a fin (…) Puntuación: **** (sobre 5).” (Antonio Weinrichter: Diario ABC)
—————————————-
“Unamuno en Hollywood. (…) Simpática aunque finalmente menos profunda de lo apuntado a lo largo de buena parte del metraje” (Javier Ocaña: Diario El País)
—————————————-

Anuncios