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«He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros». Así, Yahveh los dispersó de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamó Babel, porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie. (Génesis 11:1-9.).

 Como una patada en el estómago, así sienta Babel, este filme con el que González Iñárritu nos ilustra sobre los males del mundo que quizá desconocíamos si carecíamos de televisión o periódicos. Tal vez  me gane algún enemigo más pero no he conseguido digerir esta película. No digo que sea mala, es soberbia, pero el término drama se queda bastante corto para esta ristra de tragedia, injusticias, orfandades, guerras…. Aunque este interesante cineasta  ya nos había ofrecido otras veladas jocosas con Amores perros y 21 gramos.

Porque sí Babel me ha gustado, pero he vivido 140 minutos de angustia, desazón, estremecimiento, he salido del cine con ganas de agarrar botella de Absolute, amante alquilado y Nembutal -no necesariamente en ese orden-. Y en el fondo, en las cuatro historias paralelas que se desarrollan, nos viene a decir algo que ya sabemos pero que solemos intentar no pensar: que el mundo está mal repartido, que nunca está todo tan mal que no se pueda poner peor, que las desgracias nunca vienen solas, que siempre gana el primer mundo… es como si te obligaran a mirar detenidamente un accidente de tráfico o una rinoplastia.

No es que hubiera preferido quedarme en casa revisionando Esta abuela es un peligro, estoy contenta de haberla visto, la recomiendo (no para depresivos), es una película narrativamente soberbia, con un guión excelente, con unos actores magníficos, sólo prevengo. Por mi parte, esta no se la perdono al mexicano. Se ha pasado.

PD: Sólo me he llevado una alegría, al señor Pitt, se le notan mucho las patas de gallo, como a mí, es humano.

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