calle 541.jpg Si alguien quiere hacer una ruta cinéfilo/festiva de Madrid, uno de los sitios a los que tiene que ir es a “Calle 54”. El director de “Belle Epoque” es el propietario de este restaurante en el Paseo de la Habana que bulle de jazz, una afición por la que el director parece haber abandonado el terreno de la ficción que no retoma desde “El embrujo de Shangai”. En los últimos tiempos ha apostado por el género documental y su última producción es una narración sobre la vida de un músico brasileño, víctima de la dictadura argentina.

El descubridor de Antonio Resines, que antes de jamonero parecía el sucesor incuestionable de Alfredo Landa, programa diariamente, a partir de las 11 de la noche, actuaciones musicales en vivo y proyecciones de películas y cortometrajes. Un poco a precio puta, eso sí, pero en plan cenita romántica da el pego y quedas como un espíritu elevado.

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