Bueno y breve: cortos


¿Cómo que no? David Lynch es muy comercial.  No especialmente cuando se adentra en el largometraje pero sí cuando le han encargado spots de televisión. Esta es también la explicación a cómo se financia sus películas que evidentemente no es gracias al merchandising y al porcentaje de taquilla y palomitas. Pongo con acceso directo los que más me han gustado:

Este Bambi marcando territorio:

Este ‘Lynchyiano’ Tiburón, muy hemoglobínico:

Este rarito por las referencias a sus filmes:

Y la campaña que realizó para concienciar a los ciudadanos de NYC sobre el problema que allí suponen estos ‘marditos roedores’. Es excelente:

 El realizador ha rodado publicidad de cosas tan diversas como: perfumes, tabaco, café, tests de embarazo, pasta, Alka Seltzer, y por supuesto coches. Os aseguro, aunque os extrañe, que en ninguno de estos spots sale Fernando Alonso pero es obvio que a él le gusta nadar a contracorriente. Todos los anuncios del genial cineasta los podéis ver en esta página. Puro Lynch para dummies y metadona para sus fans. Igual un día los monta todos seguidos y lo llama Inland Empire 2.

Humor negro para asumir mejor la vuelta del puente y estos días de lluvia. Javier Fesser firma este divertido trabajo en el que una madre y un hijo llenan su ocio con un macabro pasatiempo. El realizador de La gran aventura de Mortadelo y Filemón tiene en la cabeza realizar un largo sobre estos personajes. Pues no estaría mal porque son geniales. Atentos a la señora cuando dice: ‘No me consta ¿por?’

Hoy traigo un trabajo de Peter Spears, un director, guionista y actor americano que presentó este cortometraje tan esclarecedor en la edición de 2002 del festival de Sundance. Tuvo muy buena acogida pero debió traumatizar a los que entre Epi y Blas sólo veían una buena amistad. También sorprende ver cómo prosperaron desde que habitaban en un modesto apartamento en  Barrio Sésamo hasta este documento que nos los muestra en una acomodada residencia de Los Ángeles. Eso sí, el fondo de armario de ambos permanece inalterable.

A mí siempre me discuten la teoría de que Blas era un limón y Epi una naranja pero yo estoy convencida, y además esto corroboraría la legendaria metáfora frutal de Anne Bottle. Un divertido ejercicio de ‘Outing‘ de excelente calidad y trágico final que se comprende aunque no se domine la lengua de Shakespeare o ‘entiendas’ o no.

Mientras esperamos el regreso de Tim Burton con Sweeney Tod podemos recordar su primer trabajo en ’stop-motion‘ realizado en el 82 -mientras los españolitos disfrutábamos de Naranjito-. Burton asoma sus filias comenzando por Vincent Price- aquí narrador- y los protagonistas solitarios e incomprendidos.

El corto está basado en un cuento del realizador, al estilo de los que podemos leer en La melancólica muerte de chico ostra, y se ven claras referencias a Poe. Una joyita siniestra -subtitulada- que yo por lo menos no me canso de ver.

Esta sección admite peticiones y con este trabajo, respondo a una de ellas. ¡Tía, no te saltes el eje! es un  cortometraje muy original de Kike Narcea que fue premiado por el jurado en el último Notodofilmfest.

Aunque se sea profano en los parámetros clásicos de la narración cinematográfica, el corto se disfruta igual porque las protagonistas están que se salen y te partes (el eje, claro).

Para entender el chascarrillo cinematográfico adjunto explicación sobre el asunto de los ejes:

‘Para garantizar el raccord de espacio, es necesario tener en cuenta la regla de los 180º, según la cual la acción de cada plano, por ejemplo dos personas hablando, crea una línea imaginaria denominada eje de acción que origina un espacio de 180º a cada uno de sus lados. La cámara puede situarse en cualquiera de estos dos espacios al iniciarse la secuencia pero el paso de un lado al otro sólo será posible con un plano fuelle o de transición (un plano en el que el eje de acción y el eje óptico coinciden o un plano en movimiento que muestra el paso de un espacio al otro), ya que de no ser así se producirá un salto de eje, lo que supone un cambio de las posiciones relativas de los personajes.’ 

Vamos, que no puedes pasar de un plano a otro así, sin más, sin que haya algo en medio. Sencillo ¿no? Que lo expliquen la ‘Vane’ y la ‘Lore’ que ellas sí que saben.

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